Cómo sobrevivir a tu boda siendo introvertido
A ver, yo estoy casada, pero como si no lo estuviera. En mi mundo y el suyo no existe la posibilidad, por muy hipotética que sea , de ser el centro de atención en ningún tipo de evento, incluso si es para celebrar lo mucho que nos queremos. No es nada personal, tampoco tengo nada en contra de hacerlo, quizás por eso empatizo tanto con las personas que lo desean muchísimo pero solo el hecho de imaginarselo le genera un poquito de estrés o ansiedad. De hecho, ya me estoy poniendo nerviosa solo de ponerme en ese lugar, bueno, estoy exagerando un poco, no voy a mentir, se sobrevive. Y lo sé porque he vivido unas cuantas desde dentro.
Creo que tengo muchísima suerte de haber asistido a "bodas para tímidos" y no, no significa que la pareja se pasa toda la celebración en un rincón oscuro tomando una cervecita sin hacer mucho ruido para que nadie se acuerde del motivo por el que vinieron. Son bodas discretas, pero que los representan como pareja y cómo personas, no circos. Y ojo, no quiero que se malinterprete lo de circos, porque me refiero exclusivamente a esas bodas en las que nisiquiera puedes ser tú porque está todo tan estructurado, encorsetado y milimetrado que no te puedes permitir darle a tu madre un regalo en otra parte de la sala porque no es lo que está "estipulado".
Es tu día, el de tu familia, el de tus amigos y por mucho que quieras soltar hay cosas que se pueden negociar y tú serás el/la encargadx de poner limites.
Hablemos de fotos:
Lo sé, lo sé, si te da verguenza ser el centro de atención, tener a alguien durante todo el dia viendo lo nerviosx que estás se siente todavía mas aterrador. Y un poco violento para empezar uno de los días más importante de tu vida, pero take it easy. Existen fotógrafxs muy humanos y empáticos, que saben donde ponerse para no incomodar, que saben cuando escuchar algo y hacer como que no lo escucharon, que saben respetar los tiempos y el ritmo del día, que te tranquilizan cuando te tiemblan las manos y que te hacen reir cuando estás apuntito de un ataque de nervios.
Y aqui si necesitas si o si ser un/a "sin-verguenza" elegir a tu fotógrafx tiene que ser casi un momento sagrado, sobretodo si eres introvertidx. Tienes que encontrar a alguien que te ayude a fluir, que no se sienta rígido, con el que creas que podrás generar un vinculo de confianza durante todo el dia y no solo el dia de la boda, sino los días de antes y después. Porque recuerda: tendrás que comunicarte con el/ella durante todo el proceso. Y eso también influye en el resultado, créeme, mucho más de lo que te imaginas.
Así que, para que el día no se convierta en una maratón de ansiedad social, aquí va una lista de supervivencia sin filtros. 15 cosas reales que puedes (y debes) hacer para proteger tu paz mental ese día:
1. Haz un plan de fuga: Ten un sitio seguro donde "esconderte" 10 minutos a solas con tu pareja cuando el ruido empiece a zumbarte en los oídos o cuando te sientas demasiado sobre-estimuladx.
2. Pasa de las tradiciones que te den alergia: Si odias bailar delante de todos, sáltatelo. Nadie va a llamar a los Mossos d'Esquadra por no hacer el vals nupcial.
3. Céntrate en el "ahora": No mires las 8 horas que te quedan por delante; céntrate solo en el bloque de 10 minutos que estés viviendo ( y esto es aplicable para todo).
4. Delega los saludos obligatorios: Busca a un amigo o familiar extrovertido que haga de "filtro humano", está bien ser amable y educado, pero no te olvides, es tu día.
5. No hagas una macroboda si no te sale del alma: Cuanto más pequeña sea la lista de invitados, menor será tu desgaste energético. Menos es más.
6. Diseña una mesa larga o haz un cóctel largo: Evita las mesas redondas gigantes con gente que no conoces bien; rodéate solo de tu núcleo duro. Aunque yo personalmente no invitiaría a mi boda gente que no "conozco bien", pero oye, quién soy yo para juzgar.
7. Habla con tus proveedores de confianza: Explícales claramente que eres introvertido para que sepan cuándo darte aire y cuándo rescatarte de alguna situación incómoda o que te genere ansiedad.
8. Asume que vas a estar cansado: Y no pasa nada. Es normal que al acabar la ceremonia solo quieras sentarte, respirar hondo y tomarte un vinito.
9. Elige ropa en la que te sientas tú: Si un vestido o traje te pesa, te aprieta o te obliga a mantener una postura artificial, búscate algo cómodo. Tu cuerpo lo notará. Y las fotos también.
10.Haz una pre-boda o cena íntima para tus personas más intimas: te quitará un poco de presión por verlos a todos en el mismo momento.
11. Consigue un/a fotógrafx que empatice: que durante la comida o un rato de la tarde no os persiga con objetivos o móviles, háblalo con el o ella antes de negociarlo todo.
12. No intentes contentar a todo el mundo: Es imposible. Si a tu tía Pepi no le gusta que no haya recena de madrugada, que se pida un kebab. Repito, es tu día.
13. Olvídate de "ser el centro": Piensa en la boda como una fiesta donde tú eres el anfitrión de una reunión de amigos, no el protagonista de una obra de teatro.
14. Controla los tiempos muertos: Las bodas eternas de 12 horas matan a cualquier introvertido. Acorta los tiempos entre plato y plato si puedes.Suelta el control: Acepta que algo saldrá mal o diferente a lo previsto, y que el mundo no va a explotar por ello.
En resumen: no tienes que convertirte en una estrella de rock ni en un actor de Hollywood para casarte y tener un día especial y bonito. Si tu boda es un reflejo de quiénes sois, de vuestra paz y de vuestra gente de verdad, el día saldrá bien, todo saldrá bien. Y si en algún momento necesitas huir al baño 15 minutos para que te dé el aire, hazlo. Nadie va a llamar a la policía, o si.